Introspección sobre las noticias

Satisfacemos nuestra necesidad de saber con las noticias, aunque estas en realidad solo son historias que podemos creer o no.
Como historias, al creerlas nos alejamos de la experiencia, que es sustituida por la historia. Así creemos ir aprendiendo y sabiendo de todo.
Por otro lado, las noticias de las que uno se entera son una ínfima parte de los sucesos que ocurren en el mundo. Se puede pensar que son seleccionadas por su importancia, pero en el fondo no sabemos qué eventos nos afectan en mayor o menor medida. A veces no se trata de cercanía geográfica, política o económica, y mucho menos si se pretende medir cómo afectará tal suceso a un individuo específico como tú, y tampoco exactamente si se trata de un país, provincia o sociedad, y menos todavía si es a medio o largo plazo. Ademas, a la hora de seleccionarlas puede haber intereses o criterios personales o de grupos.
Después de las historias vienen las conclusiones personales, que se añaden a la historia y a conclusiones de otros y hacen todo más fantasioso y menos real todavía.
La necesidad de saber es tan grande que se satisface sin certezas.