Obedecer deseos comunes

Sal el sábado.
Compra por Internet.
Bájate esta serie.
Celebra tu cumple y otros eventos señalados.
Firma un contrato.
Haz deporte.
Piensa en el Tercer Mundo.
Dile algo a esa chica.
Opina de política.
No alquiles, sale más caro.
Por la Iglesia es más bonito, aunque no creas.
Sácate el carné.

La compulsión de existir

Es impensable la situación en la que no hay existencia. La no existencia implica la necesidad de existencia, de igual manera que para entender el término oscuridad necesitamos conocer qué es la luz.
Por otra parte, ni la oscuridad ni la luz existen: solo son maneras de entendernos. Y en realidad solo hay grados, ya sea de luz o de oscuridad, pero no podemos hablar del momento en el que la luz da paso a la oscuridad.
Y esto sin tener en cuenta que ni la palabra más acertada es capaz de describir la realidad tal y como esta es.
Nuestra intuición, silenciosa, sabe perfectamente de qué estoy hablando.